-Hospital Santander reporta estudios de imagen en 14 minutos o menos para la mitad de sus pacientes, contra 30 del promedio nacional.
Por Julio Manuel Loya Guzmán.
Cd. Victoria, Tamaulipas. – Mientras el promedio nacional para realizar estudios de imagen a pacientes con infarto cerebral es de 30 minutos, el Hospital de Especialidades Santander, de Reynosa, reportó que la mitad de sus pacientes recibe este procedimiento en 14 minutos o menos.
La diferencia en los tiempos de respuesta fue uno de los principales indicadores presentados por el hospital durante un encuentro académico con motivo del Día Mundial del Ictus. El evento reunió a médicos del sector público y privado con el objetivo de compartir protocolos de atención y fortalecer la respuesta ante emergencias cerebrovasculares.
La institución —única en Tamaulipas certificada por la World Stroke Organization (WSO) como Centro Stroke Esencial— busca extender su experiencia a otros centros de salud, particularmente en la identificación temprana, atención de urgencias y rehabilitación.
Los resultados, presentados por el médico epidemiólogo Juan Manuel Pérez Amaro, corresponden a los registros de 2026 en RES-Q, una plataforma internacional que evalúa los indicadores de calidad en la atención del infarto cerebral.
Al encuentro acudieron profesionales de la salud del Hospital General de Zona 15 y del Hospital Regional de Zona 270 del IMSS, además de médicos especialistas y personal de primer contacto.
Durante las jornadas se abordaron los protocolos de Código Stroke, los indicadores de atención, los cuidados neurocríticos y la rehabilitación física.
Entre las ponencias destacaron la del doctor José Juan García Vera, quien expuso el protocolo de Código Stroke; el maestro Daniel Zárate, con el tema de atención de enfermería neurocrítica; y la especialista Martha Nohemí Sáenz Garrido, quien desarrolló el rubro de fisioterapia.
Los organizadores plantearon que la coordinación entre los hospitales públicos y privados es determinante para evitar retrasos en la identificación del ictus, agilizar el traslado de pacientes y garantizar la continuidad del tratamiento.
El infarto cerebral es una emergencia en la que cada minuto cuenta para evitar una discapacidad permanente. Los especialistas recordaron que la debilidad repentina de un brazo, la desviación de la boca o la dificultad para hablar son señales de alerta que requieren atención médica inmediata.






